Te das cuenta como es esto; vas hablando por hablar. Vas creyéndote ese cuento que vos mismo te inventás.
Te inventás al bueno, al malo y al feo. A la cenicienta y la bruja mala.
Te inventás al héroe que no da la cara, te perdás vos mismo en nunca jamás.
Vas con tu discurso, tu ideología, tu filosofía en un alta voz.
Vas con la mirada perdida en el cielo, la frente marchita y plateada la cien, vas pidiendo pista, vas buscando a quién
te dejó tirado. Se rio de vos.
Mateo Mª Carrocio Acevedo
Tags: imaginación, Mateo Carrocio, pensamiento, Poesía, reflexión
Mateo nos deleita con nuevas líneas, expresiones de su mundo interior. La forma en que conjuga vida y experiencia con delicada rima y un sentimiento casi palpable, hace que la poesía no parezca un arte complejo, todo lo contrario: hace de la poesía un juego al que todos podemos jugar. Gracias, Mateo, por seguir escribiendo.
Emocionado.