Voy, me meto en mi cueva y me dejó llevar por la marea de ideas que se empeña en hablar.
Me desplomo indecente en los brazos del sofá, compañero silencioso de los viajes a la mar
Remontando barriletes formados por el azar, desnudando mujercitas, escribiendo la verdad.
Encendiendo un cigarrillo, hábil forma de matar, al imbécil consumista, los recuerdos y algo más.
Esperando que termine otro día desigual, tan fija la mirada, en la nada o más allá.
Remontando barriletes formados por el azar, desnudando mujercitas, escribiendo la verdad.
Mateo Mª Carrocio Acevedo